Investigadores han reconstruido una enzima fijadora de nitrógeno de hace más de tres mil millones de años utilizando biología sintética. El trabajo ofrece nuevas perspectivas sobre cómo evolucionó la vida en la Tierra primitiva y podría servir de base para la búsqueda de vida en otras partes del universo.
Científicos de la Universidad Estatal de Utah y la Universidad de Wisconsin-Madison reconstruyeron versiones ancestrales de nitrogenasas, enzimas que convierten el nitrógeno atmosférico en una forma utilizable por los organismos vivos. El estudio, publicado en Nature Communications, examinó cómo pudieron funcionar estas enzimas hace miles de millones de años.
Lance Seefeldt, bioquímico de la Universidad Estatal de Utah, señaló que todos los organismos vivos necesitan nitrógeno para sobrevivir, pero no pueden acceder a él directamente. "Las enzimas llamadas nitrogenasas permiten la fijación del nitrógeno", afirmó. El equipo midió el fraccionamiento de isótopos de nitrógeno en cepas diseñadas para comparar las versiones antiguas con las modernas.
Betül Kaçar, quien dirige el proyecto MUSE financiado por la NASA, dijo que los hallazgos ayudan a explicar las condiciones en la Tierra primitiva antes de que surgiera la vida dependiente del oxígeno. Añadió que comprender el pasado del planeta es esencial para identificar vida en otros mundos.
La investigación también podría respaldar los esfuerzos para mejorar la agricultura en áreas propensas a la sequía y para cultivar alimentos en el espacio.