Un experimento de 37 años en el Bosque de Harvard ha demostrado que el aumento de las temperaturas puede desestabilizar el carbono que durante mucho tiempo se consideró seguro en los suelos forestales. Los hallazgos indican que los microbios descomponen estas reservas estables, liberando dióxido de carbono adicional a la atmósfera.
Investigadores dirigidos por Jerry Melillo, del Laboratorio de Biología Marina, mantuvieron las temperaturas del suelo 5 grados Celsius por encima de los niveles ambientales en parcelas del Bosque de Harvard, en el centro de Massachusetts. El nivel de calentamiento coincidió con las proyecciones de rango superior disponibles cuando comenzó el estudio hace décadas. Durante la cuarta década del experimento, las formas estables de materia orgánica del suelo comenzaron a descomponerse. Este proceso añadió CO2 adicional más allá de lo que los modelos anteriores habían previsto para los suelos forestales. Melillo señaló que los microbios impulsan la descomposición de la materia orgánica y reciclan los nutrientes para las plantas. Afirmó que una reducción continua de las emisiones podría limitar un mayor calentamiento y ralentizar esta retroalimentación. El equipo recomienda incluir el proceso recién observado en los modelos climáticos para perfeccionar las proyecciones sobre cómo responde el ciclo del carbono de la Tierra a las temperaturas más altas. Los resultados aparecen en la revista Science of the Total Environment.