Las nubes bajas se han expandido desde 1979, reflejando la luz solar y reduciendo la energía absorbida en la superficie terrestre en 0,32 vatios por metro cuadrado. Los investigadores advierten ahora que este efecto de enfriamiento podría invertirse pronto y acelerar el calentamiento global.
Gregory Cesana y Assia Arouf, de la Universidad de Columbia, analizaron datos satelitales y otros registros para estimar la cobertura de nubes bajas desde 1979. Descubrieron que las nubes bajas han aumentado en regiones tropicales como el Pacífico oriental a un ritmo del 0,18 por ciento por década.
Este aumento ha creado una retroalimentación negativa que se opone al calentamiento, señaló Cesana. Las actividades humanas actualmente calientan la Tierra en unos 2,72 vatios por metro cuadrado, por lo que las nubes han compensado una fracción de ese aumento.
Los científicos esperan que el Pacífico oriental se caliente más en los próximos años, en parte debido a la reducción de la contaminación por azufre. Este cambio podría reducir la cobertura de nubes bajas y eliminar el escudo refrigerante, indicaron los investigadores.
Paulo Ceppi, del Imperial College de Londres, señaló que la cobertura de nubes bajas ya ha disminuido a nivel mundial desde 2003. Añadió que este efecto podría significar que los impactos climáticos futuros estén ligeramente subestimados.