Una nueva investigación demuestra que los esfuerzos por reducir la contaminación atmosférica en Europa, América del Norte y Asia Oriental podrían acelerar el debilitamiento de la Circulación Meridional de Volcamiento del Atlántico. Esta corriente oceánica desempeña un papel clave en la regulación del clima europeo. Los científicos utilizaron múltiples modelos climáticos para evaluar el impacto bajo una emisión continua de gases de efecto invernadero.
El estudio descubrió que, para mediados de siglo, la AMOC se debilitaría un tercio adicional en comparación con los escenarios donde la contaminación por aerosoles se mantiene alta. Los aerosoles procedentes de fuentes industriales reflejan la luz solar y ayudan a enfriar el Atlántico Norte, lo que favorece la fuerza de la corriente. Su eliminación deja al descubierto un calentamiento adicional que altera este equilibrio.