Un destacado investigador climático ha publicado un nuevo análisis que disputa un informe de 2025 del Departamento de Energía de EE. UU., el cual citaba su trabajo pero llegaba a la conclusión opuesta sobre la influencia humana en las temperaturas globales.
El profesor Benjamin Santer, de la Universidad de East Anglia, y sus colegas publicaron esta semana un artículo revisado por pares en AGU Advances. El estudio reafirma la evidencia satelital de una "huella dactilar" humana en el clima a través del calentamiento troposférico y el enfriamiento estratosférico.
El informe del Departamento de Energía (DOE) de julio de 2025 fue publicado junto con una propuesta de la EPA para revocar la determinación de peligro de 2009 sobre los gases de efecto invernadero. Posteriormente, fue citado 16 veces en dicha propuesta.
Santer afirmó que las afirmaciones del DOE son "fácticamente incorrectas" y que el informe permanece disponible en el sitio web del DOE a pesar de que el equipo que lo redactó fue disuelto a principios de septiembre tras una demanda.
El nuevo documento argumenta que el informe del DOE no debería servir de sustento para decisiones legales sobre regulaciones climáticas.