Una nueva investigación indica que la atmósfera superior de la Tierra podría generar más corriente eléctrica durante las tormentas solares de lo que los científicos creían anteriormente. Los hallazgos provienen de un estudio realizado por investigadores de la NASA y la Universidad de Lancaster, y desafían suposiciones arraigadas sobre los límites de los efectos del clima espacial.
El estudio, dirigido por Nithin Sivadas de la NASA y Maria Walach de la Universidad de Lancaster, examinó los campos eléctricos vinculados a las corrientes en la ionosfera. Los datos obtenidos por naves espaciales cercanas a la Tierra revelaron una correlación directa entre la fuerza del viento solar y las corrientes atmosféricas, sin un límite superior aparente. Los modelos anteriores asumían que se produciría una saturación debido a factores como la energía del viento solar. Walach señaló que las incertidumbres en las mediciones tomadas en el punto de Lagrange 1 probablemente influyeron en esas visiones previas. Además, instó a realizar más modelos y observaciones para evaluar posibles aumentos en los efectos del clima espacial. La investigación subraya los riesgos para los satélites y los astronautas, haciendo referencia a eventos pasados como el evento Carrington de 1859 y las tormentas de Halloween de 2003. Walach enfatizó que el campo magnético de la Tierra brinda protección, aunque los casos extremos siguen siendo raros y requieren una mejor planificación y preparación.