Científicos han identificado un punto de "apagado" repentino en el ciclo de 11 años del Sol que podría permitir predicciones más tempranas de la futura actividad solar. La técnica utiliza el recuento de manchas solares en esta etapa para estimar la intensidad del siguiente ciclo con hasta siete años de antelación. Una proyección inicial indica que el ciclo solar 26 será moderado.
Los investigadores presentaron los hallazgos esta semana en la Reunión Nacional de Astronomía de la Real Sociedad Astronómica en Birmingham. El enfoque se centra en el abrupto final de la meteorología espacial más intensa durante cada ciclo, cuando las regiones activas de manchas solares se desplazan por debajo de unos 15 grados de latitud solar. Sandra Chapman, profesora de física en la Universidad de Warwick, señaló que el Sol no realiza una transición gradual. Destacó que la actividad extrema se desconecta repentinamente en un punto definido, lo que proporciona un nuevo predictor para el pico del ciclo siguiente. Las primeras estimaciones sitúan el ciclo solar 26 en un número de manchas solares de aproximadamente 100 a 120. Esto lo haría similar o más débil que el actual ciclo 25. Se espera un pronóstico más preciso en unos dos años, una vez que el ciclo 25 alcance su punto de desconexión. El método anticipó anteriormente una actividad más fuerte en el ciclo 25, lo cual coincidió con las notables tormentas geomagnéticas y auroras observadas en el Reino Unido durante 2024.