Un proyecto en Montana ha enterrado miles de árboles muertos tras un incendio forestal de 2021 con el objetivo de almacenar su carbono bajo tierra durante siglos. El método empleado por Mast Reforestation sustituye la práctica habitual de quemar los árboles en montones. Además, permite a la empresa vender créditos de carbono mientras planta árboles nuevos en la zona.
En 2021, un incendio forestal en Poverty Flats arrasó 267 kilómetros cuadrados y mató a 50.000 pinos ponderosa en Gentry Ranch. En lugar de amontonar y quemar los restos, lo que habría liberado casi 7.000 toneladas de dióxido de carbono, los equipos colocaron los árboles en una fosa de 5.000 metros cuadrados y los cubrieron con seis metros de tierra, grava y una cubierta geotextil.