Tras las alertas iniciales en Europa y EE.UU., la variante del subclado K de la influenza A H3N2 —apodada 'super gripe'— ha escalado hasta convertirse en uno de los brotes tempranos más graves en EE.UU. y Reino Unido. La temporada 2024-25 marca la peor en EE.UU. desde 2017-18 y la más temprana en Reino Unido desde 2003-04, con vacunas que muestran una efectividad reducida contra esta cepa.
El brote del subclado K de H3N2, que previamente provocó hospitalizaciones en Europa, EE.UU. y vigilancia en América Latina, se ha intensificado este otoño. Los CDC de EE.UU. informan que la temporada de gripe 2024-25 es la más grave desde 2017-18, con una circulación generalizada del virus que abruma los recursos sanitarios.
En Reino Unido, las llegadas son las más tempranas desde 2003-04, sorprendiendo a las autoridades. La rápida propagación de esta cepa de 'super gripe' y su resistencia a las vacunas —debida a la deriva antigénica— aumentan los riesgos para los grupos vulnerables.
Las autoridades sanitarias de ambos países instan a la vacunación, la higiene y el tratamiento temprano a pesar de los desafíos. El aumento de hospitalizaciones subraya la evolución del virus, complicando la preparación. El seguimiento continuo por parte de los CDC, organismos del Reino Unido y la OMS rastreará más desarrollos en medio de picos globales.