El WM Phoenix Open resalta el potencial de crecimiento del golf en medio de la recuperación de la PGA Tour, pero el juego lento sigue siendo una barrera significativa para atraer a audiencias más amplias. A pesar de condiciones favorables, la primera ronda tuvo retrasos que frustraron a los espectadores y resaltaron problemas continuos con las rutinas de los jugadores. A medida que mejora la audiencia, abordar este problema es esencial para el atractivo futuro del deporte.
El WM Phoenix Open sirve como un vibrante ejemplo de la capacidad del golf para atraer fans, incluso mientras la PGA Tour navega desafíos de LIV Golf. Un comentario publicado de Dan Bickley enfatiza la esperanza de un regreso a la prominencia, con Scottie Scheffler potencialmente convirtiéndose en un ícono mayor similar a Tiger Woods, y jugadores como Bryson DeChambeau y Jon Rahm reincorporándose desde LIV. Las calificaciones mostraron señales positivas en 2025, marcando la temporada de PGA más vista por CBS en siete años, impulsada por sedes icónicas y campos fuertes. Sin embargo, el ritmo de juego destaca como un problema persistente, comparado con la Major League Baseball antes del reloj de lanzamiento. Los profesionales a menudo se involucran en deliberaciones excesivas, swings de práctica y rutinas elaboradas de putting, lo que genera frustración en los espectadores. Durante la Ronda Uno en un agradable día de febrero alcanzando 18 grados Celsius antes de las 9 a.m. MST, un campo de 123 golfistas no completó sus rondas a pesar de más de 10 horas y 43 minutos de luz diurna. Nueve jugadores tuvieron que terminar el viernes. Observaciones en el hoyo 16 revelaron amplias brechas entre grupos, una desviación del flujo constante de acción del pasado. Los golfistas parecían distraídos por sus rutinas y procesos mentales, ralentizando el ritmo general. Esta turbulencia llega en un momento en que la PGA Tour busca atraer a fans casuales. El nuevo Comisionado Brian Rolapp asistió al evento durante el fin de semana, generando llamados a prestar atención a estos retrasos. Como nota Bickley, la frase 'Well, we’re waiting' captura la exasperación sentida por muchos en el deporte.