Activistas se reunieron esta semana frente a la conferencia Microsoft Build en San Francisco para expresar sus preocupaciones sobre el impacto ambiental de los centros de datos de IA. Distribuyeron folletos detallando los efectos en los recursos terrestres, hídricos y energéticos. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, abordó las inquietudes de la comunidad durante su discurso inaugural el martes.
Amy Herman, una de las manifestantes en el centro de eventos Fort Mason, dijo que la demostración representaba un punto de vista divergente en lugar de una oposición absoluta a la tecnología. Destacó los desafíos de equilibrar los recursos naturales limitados con las demandas de las grandes empresas tecnológicas. Herman señaló que los precios de la electricidad en las zonas rurales donde se han construido centros de datos han aumentado drásticamente, obligando a los residentes a elegir entre asistencia médica y el pago de servicios públicos. Expresó escepticismo sobre las promesas corporativas de retribuir a las comunidades. Nadella declaró que Microsoft buscará el permiso de la comunidad para futuros centros de datos mediante la mejora de los sistemas de refrigeración, la reducción del consumo de agua y la garantía de que los proyectos no aumenten los precios locales de la electricidad. Añadió que la empresa aspira a contribuir a las bases impositivas locales e invertir en programas de capacitación. Microsoft dijo que respeta el derecho a la protesta pacífica. La compañía opera más de 500 centros de datos en 80 regiones de todo el mundo.