Amazon está investigando a tres ingenieros que testificaron en contra de los planes de expansión de centros de datos de IA de la compañía durante unas audiencias del ayuntamiento de Seattle. Los empleados, miembros de Amazon Employees for Climate Justice, se enfrentan a posibles medidas disciplinarias tras instar a una regulación más estricta sobre estos centros.
Los ingenieros hablaron en las audiencias sobre la posibilidad de pausar la construcción de centros de datos de IA. Pidieron requisitos de energía renovable y protecciones laborales, además de advertir sobre la rápida expansión del sector antes de que la normativa se ponga al día. Posteriormente, el consejo aprobó una moratoria de un año.
Tras las audiencias, Amazon citó a cada uno de los ingenieros a reuniones con Recursos Humanos. La compañía les comunicó que estaba investigando sus testimonios ante la preocupación de que pudieran haber hablado como representantes de Amazon y no como ciudadanos particulares. La investigación podría dar lugar a medidas disciplinarias.
Amazon Employees for Climate Justice presentó una demanda por derechos civiles en nombre de los tres trabajadores, alegando una violación de una ley de Seattle que prohíbe la discriminación por ideología política. La portavoz de la empresa, Margaret Callahan, declaró que Amazon no tolera comportamientos de represalia y que está revisando si se siguieron los procedimientos adecuados.
No es la primera vez que el grupo se enfrenta a la empresa. En 2020, Amazon despidió a dos organizadores de AECJ por sus críticas sobre el clima y las condiciones laborales, caso que posteriormente se resolvió con un acuerdo.