Microsoft ha reestructurado sus operaciones en Israel tras una investigación interna sobre preocupaciones éticas respecto a las prácticas de almacenamiento de datos. El director general y varios otros gerentes han abandonado la compañía. La oficina será supervisada temporalmente por Microsoft Francia.
Los cambios se producen tras conocerse informes de que el Ministerio de Defensa de Israel utilizó los servicios en la nube de Microsoft para almacenar datos confidenciales obtenidos mediante vigilancia en Gaza y Cisjordania. Microsoft rescindió su acuerdo con una unidad de inteligencia de las FDI el pasado septiembre tras las protestas surgidas por el acuerdo.