Investigadores han identificado estructuras microscópicas inusuales en la sangre de pacientes con long COVID, consistentes en microcoágulos entrelazados con trampas extracelulares de neutrófilos, o NETs. Estas formaciones son más frecuentes, mayores y más densas en individuos afectados en comparación con controles sanos. Los hallazgos sugieren mecanismos potenciales detrás de los síntomas persistentes de long COVID y abren puertas a nuevos diagnósticos y tratamientos.
Un nuevo estudio revela una asociación estructural significativa entre microcoágulos circulantes y trampas extracelulares de neutrófilos (NETs) en la sangre de personas con long COVID. Publicado en el Journal of Medical Virology, la investigación fue realizada por equipos liderados por la Prof. Resia Pretorius del Departamento de Ciencias Fisiológicas de la Universidad de Stellenbosch y el Dr. Alain Thierry del Instituto de Cáncer de Montpellier (IRCM) en INSERM en Montpellier.
Los microcoágulos, grumos anormales de proteínas de coagulación sanguínea, fueron identificados por primera vez en pacientes con COVID-19 en 2021 por la Prof. Pretorius. Las NETs se forman cuando los neutrófilos liberan su ADN a través de la NETosis, creando estructuras filiformes que atrapan patógenos pero pueden causar daño si se producen en exceso, contribuyendo a la inflamación y la coagulación en condiciones como enfermedades autoinmunes, cáncer, diabetes y artritis.
Usando citometría de flujo de imagen y microscopía de fluorescencia, los investigadores analizaron plasma de pacientes con long COVID y controles sanos. Cuantificaron las NETs mediante marcadores proteicos y ADN circulante. Las observaciones clave incluyen biomarcadores elevados para tanto microcoágulos como NETs en pacientes, con microcoágulos más abundantes y mayores. El hallazgo más llamativo fue la interacción pronunciada entre microcoágulos y NETs en muestras de long COVID.
"Este hallazgo sugiere la existencia de interacciones fisiológicas subyacentes entre microcoágulos y NETs que, cuando se desregulan, pueden volverse patogénicas", explica el Dr. Thierry.
La Prof. Pretorius añade: "Esta interacción podría hacer que los microcoágulos sean más resistentes a la fibrinólisis, promoviendo su persistencia en la circulación y contribuyendo a complicaciones microvasculares crónicas."
El estudio incorporó herramientas de inteligencia artificial, incluyendo aprendizaje automático, para analizar patrones de biomarcadores, distinguiendo con precisión a pacientes con long COVID de individuos sanos e identificando combinaciones predictivas para diagnósticos. Estas perspectivas apoyan tratamientos personalizados potenciales que apunten a respuestas tromboinflamatorias y avanzan en la comprensión de síndromes postvirales.