Emilia Jonsson, gerente de la tienda Coop en Leksand, subraya la necesidad de sumarse a las tendencias alimentarias desde el principio. Productos como las bayas bañadas en chocolate, la leche rosa y los frascos de café se difunden rápidamente en las redes sociales. Las tiendas más pequeñas a menudo tienen dificultades para tener en existencia todos los productos virales.
Emilia Jonsson, gerente de la tienda Coop en Leksand, explica cómo los minoristas deben responder rápidamente a las tendencias alimentarias. "Es importante estar desde el principio. Son períodos muy cortos pero intensos cuando algo está de moda", afirma. Ejemplos de esto son las bayas bañadas en chocolate, la leche rosa y los virales frascos de café. Estos se propagan rápidamente en las redes sociales, generando una fuerte demanda por parte de los clientes. Jonsson señala que los clientes llamaron y enviaron correos electrónicos preguntando por los frascos de café, pero la tienda Coop en Leksand nunca los recibió. "Solo las tiendas de comestibles más grandes los obtuvieron", dice. El desafío clave es pedir la cantidad correcta: lo suficiente para satisfacer la demanda inicial, pero no tanto como para que el inventario permanezca cuando la fiebre por el producto desaparece. Las tiendas más pequeñas a menudo carecen de acceso a estos productos a tiempo, a diferencia de las grandes cadenas.