Un informe de la Fuerza Aérea de EE.UU. ha detallado la muerte de una maestra japonesa de 60 años muerta por fuertes vientos de un helicóptero militar estadounidense en una escuela dentro de la Base Aérea de Kadena en Okinawa. El incidente ocurrió el 22 de abril de 2025, cuando la maestra, a solo 26 metros del helicóptero, cayó y golpeó su cabeza contra el concreto, a pesar de las normas que exigen una distancia mínima de 150 metros. Succumbió a sus heridas cinco días después.
El 27 de enero de 2026, la Fuerza Aérea de EE.UU. publicó un informe que detalla un accidente en una escuela primaria dentro de la Base Aérea de Kadena en la prefectura de Okinawa, Japón. El incidente tuvo lugar alrededor de las 9:30 a.m. del 22 de abril de 2025, durante un evento en el que se permitió a los espectadores ver de cerca un helicóptero de rescate. La escuela atiende a los hijos de las tropas estadounidenses estacionadas en Okinawa. Una maestra japonesa de 60 años en el área de espectadores fue derribada por fuertes vientos generados por el aterrizaje del helicóptero, lo que provocó que cayera y golpeara su cabeza contra el suelo de concreto. Fue llevada de urgencia a un hospital, pero fue declarada muerta cinco días después, el 27 de abril. Según el informe, la maestra se encontraba a solo unos 26 metros del helicóptero en ese momento, aunque las normas operativas exigen una distancia mínima de alrededor de 150 metros. Los funcionarios militares estadounidenses que organizaron el evento no estaban al tanto de este requisito. El informe destaca la violación de la distancia y el impacto del viento como factores clave, subrayando la necesidad de medidas preventivas. En Japón, las bases militares estadounidenses han sido un punto de controversia durante mucho tiempo, y este tipo de incidentes corren el riesgo de aumentar la desconfianza local.