El premier de Cabo Occidental, Alan Winde, ha dado la bienvenida a la declaración del gobierno nacional que califica la sequía de la provincia como desastre nacional. Dice que esto permite a las autoridades actuar de forma preventiva, reasignar fondos y usar el desastre como herramienta de gestión de riesgos. Los niveles de las presas están alrededor del 50%.
La declaración del gobierno nacional ha clasificado la sequía en Cabo Occidental como un desastre nacional, una medida que el premier Alan Winde apoya con entusiasmo. Winde enfatiza que permite a las autoridades ser proactivas, reasignar fondos y tratar la situación como una herramienta de gestión de riesgos. Con niveles de presas en torno al 50%, advierte de la necesidad de prepararse para una temporada de verano más larga y años más secos. Winde explica que esto cambia la forma en que se gestiona la crisis, dirigiendo fondos a las áreas más afectadas. La colaboración entre gobiernos nacional, provincial y local prioriza los municipios más vulnerables. Por ejemplo, el ministro Bredell y su equipo se reunirán con el consejo completo en Knysna el viernes para asegurar que las acciones acordadas se implementen. «Así, eso significa que nos permite gestionarlo de manera diferente, con fondos dirigidos a las áreas donde los problemas son peores. Por supuesto, lo gestionamos entre gobiernos nacional, provincial y local, con enfoque específico en los gobiernos locales más en riesgo. Por ejemplo, el ministro Bredell y todo su equipo se reunirán con el consejo completo en Knysna el viernes para asegurar que, cuando acordamos que algo debe suceder, sucede», dice Winde. Esta medida llega en medio de escasez continua de agua y la necesidad de esfuerzos coordinados para mitigar el impacto de la sequía.