Una startup con sede en Los Ángeles, Quilter, ha utilizado inteligencia artificial para diseñar un ordenador monoplaca funcional con Linux en solo una semana, requiriendo menos de 40 horas de intervención humana. El dispositivo, con 843 componentes en dos placas de circuito impreso, arrancó con éxito Debian Linux en su primera puesta en marcha. Este Project Speedrun demuestra el potencial de la IA para reducir drásticamente los plazos de desarrollo de hardware.
Quilter, una startup fundada por expertos en aeroespacial y semiconductores, lanzó el Project Speedrun para probar si la IA podía diseñar de forma autónoma un dispositivo electrónico complejo. El equipo proporcionó especificaciones de alto nivel para un ordenador monoplaca compatible con Linux, incluyendo necesidades de potencia de procesamiento, memoria y conectividad. El sistema de IA seleccionó luego componentes de bibliotecas estándar, creó esquemáticos y optimizó un diseño de doble PCB, teniendo en cuenta restricciones como la eficiencia energética y la gestión térmica.
Los ingenieros intervinieron mínimamente, principalmente para ajustar parámetros, mientras la IA iteraba miles de variaciones de diseño. El hardware resultante incluye un procesador adecuado para Debian, RAM suficiente, interfaces de almacenamiento y puertos de expansión, similar a dispositivos como Raspberry Pi pero con mejoras impulsadas por IA en integridad de señal y disipación de calor. Tras la fabricación y ensamblaje, que tomaron días, la placa se encendió sin problemas y ejecutó el sistema operativo sin necesidad de depuración.
Este logro comprimió un proceso que típicamente toma a los ingenieros 11 semanas en menos de una, logrando una reducción superior al 90% en tiempo mediante 38 horas de cómputo. Informes de la industria destacan la rareza de un éxito en primera pasada para PCBs complejos con 843 componentes, incluyendo resistores, capacitores e circuitos integrados. El enfoque de Quilter separa la computación principal de los periféricos en las dos placas, permitiendo pruebas modulares y una integración fluida.
El proyecto ha generado discusiones sobre impactos más amplios. Podría reducir barreras para startups en sistemas embebidos e IoT al permitir prototipado rápido y reducir costes. Sin embargo, los expertos señalan desafíos como garantizar el cumplimiento regulatorio, como certificaciones EMC, y abordar cuestiones de propiedad intelectual para diseños generados por IA. Las reacciones de la comunidad mezclan entusiasmo por la innovación acelerada con preocupaciones sobre el posible desplazamiento de empleos para ingenieros de hardware, aunque Quilter enfatiza la IA como una herramienta de aumento.
Mirando al futuro, la startup ha recaudado fondos para expandir su plataforma hacia aplicaciones en defensa y dispositivos médicos, donde el desarrollo rápido es vital.