Linus Torvalds, el creador de Linux, ha recurrido a la codificación asistida por IA para un proyecto de afición, lo que marca un cambio respecto a sus críticas anteriores a este tipo de herramientas. En enero de 2026, actualizó su repositorio de GitHub AudioNoise, acreditando a Google Antigravity por generar código Python para visualizar muestras de audio. Este movimiento resalta el rol de la IA en el desarrollo experimental mientras él se centra en la lógica principal en C.
A principios de enero de 2026, Linus Torvalds actualizó discretamente su proyecto de código abierto AudioNoise en GitHub, revelando su uso de IA para parte del desarrollo. El proyecto, un repositorio experimental con licencia GPL, explora efectos de audio digital como retardos y filtros IIR, originado en el hobby de Torvalds de construir pedales de efectos para guitarra DIY utilizando chips como RP2354 y TAC5112. Inicialmente centrado en hardware, Torvalds pasó a la simulación digital, señalando en el repositorio que las interfaces de hardware eran insatisfactorias. Torvalds escribió la lógica principal en C él mismo, pero delegó la herramienta de visualización en Python a la IA. En el README del proyecto, explicó: «La herramienta de visualización en Python fue básicamente creada a través de Vibe Coding... Me salté el paso intermedio —yo mismo— y usé Google Antigravity para implementar la función de visualización de muestras de audio». Describió sus conocimientos de Python como limitados en comparación con C y filtros analógicos, contrastando con su dependencia pasada en buscar y copiar ejemplos de código. Vibe Coding, un término popularizado por el exejecutivo de OpenAI Andrej Karpathy, implica describir funciones deseadas en lenguaje natural y dejar que la IA genere el código, ideal para prototipado rápido. Torvalds empleó Google Antigravity, un entorno de desarrollo con IA experimental lanzado a finales de 2025, para producir la herramienta de manera eficiente. Este desarrollo contrasta con la postura previa de Torvalds. En 2023, en medio del auge de ChatGPT, desestimó el código generado por IA como carente de lógica subyacente y lleno de riesgos, llamando a los programadores dependientes «ingenieros de CV». En 2024, rechazó la IA para el desarrollo del kernel de Linux, enfatizando la necesidad de código explicable en sistemas críticos con decenas de millones de líneas. Sin embargo, para este proyecto de afición no crítico, encontró valor en la IA, sugiriendo que es adecuada para experimentación pero no para mantenimiento en producción. La actualización generó discusión en comunidades de desarrolladores, con observadores notando que se trata de una evolución pragmática. El respaldo de Torvalds subraya la maduración de la IA, de juguetes en 2022 a herramientas de productividad en 2025 con modelos como GPT-5.2 y Gemini 3, redefiniendo la programación hacia arquitectura y verificación por encima de la escritura línea por línea.