El restaurante-bar Amanecer Tapatío, en la Ciudad de México, fue el lugar donde el icónico cantante Vicente Fernández dio sus primeros pasos como mariachi, trabajando inicialmente como mesero. Aunque el establecimiento cambió de nombre a Atardecer Ranchero tras un sismo, sigue abierto y acoge a artistas locales. Fernández recordaba con cariño esos años iniciales en sus publicaciones.
Vicente Fernández llegó a la Ciudad de México a los 21 años, buscando oportunidades en la música tras oficios como lustrabotas y albañil. En Amanecer Tapatío, comenzó como mesero, pero pronto cantó con el Mariachi de José Luis Aguilar, ganando propinas de clientas que le pedían serenatas al oído. “Mis días en el restaurante El Amanecer Tapatío fueron años felices, vivía entre la Ciudad de México y Guadalajara”, escribió en Instagram.
El cantante compartió anécdotas con la periodista Mara Patricia Castañeda: “Me iba muy bien ahí en el Amanecer Tapatío (...) yo tenía mucha clientela de muchachitas los sábados, iban mujeres que trabajaban en bancos, y me ganaba muy buenas propinas”. Sin embargo, no todo fue ideal; rechazó insinuaciones de la dueña, lo que generó tensiones. “A la dueña del restaurante no le gustó mucho que no fuera con ella”, relató.
El lugar, demolido por el terremoto de 1985, reabrió en la alcaldía Benito Juárez como Amanecer Tapatío y luego se renombró Atardecer Ranchero. Cuenta con vitrales en honor a los mariachis, un escenario para presentaciones en vivo y una barra con bebidas como tequila y cognac, desde 66 hasta 330 pesos por copa. El menú incluye platillos como cabrito, arrachera y camarones a la diabla. Ubicado en Calle Casa del Obrero Mundial 714, abre de 1:00 p.m. a 1:00 a.m. y sigue ofreciendo espacio a talentos emergentes, evocando el legado de Fernández.