Investigadores han descubierto evidencias de homíninos antiguos en los desiertos inhóspitos del noreste de Arabia Saudita, una región que antaño fue exuberante y favorable para la vida. Los hallazgos incluyen herramientas de piedra y restos de animales que datan de hasta 100.000 años. Este descubrimiento arroja luz sobre la presencia humana temprana en una parte poco explorada de la península arábiga.
Los paisajes áridos del noreste de Arabia Saudita, situados entre Catar y Kuwait, estuvieron antaño regados por antiguos ríos que sustentaban ecosistemas diversos. Un equipo dirigido por Huw Groucutt en la University of Malta exploró esta área poco estudiada, identificando cuevas cerca de depósitos de chert, un material utilizado por humanos prehistóricos para fabricar herramientas. «Las cuevas suelen ser ubicaciones importantes para registros arqueológicos, fósiles y climáticos», señaló Groucutt.
Durante su prospección, los investigadores examinaron 79 cuevas y sitios circundantes. Un lugar particularmente significativo presentaba más de 400 herramientas de piedra esparcidas por el suelo adyacente a una cueva. En el interior de las cuevas encontraron restos de varios animales antiguos, incluidos reptiles, murciélagos, aves, camellos, gacelas, hienas y lobos.
El análisis del estilo de las herramientas de piedra indica que homíninos ocuparon la zona entre hace 10.000 y 100.000 años. «Los homíninos han estado en Arabia al menos durante los últimos 500.000 años, probablemente en múltiples oleadas de ocupación», explicó Groucutt. Monika Markowska, de la Northumbria University, que no participó en el estudio, destacó las implicaciones: «Aunque hoy [Arabia] actúa como barrera para el movimiento de especies, ventanas de oportunidad impulsadas por el clima en el pasado pudieron crear condiciones más favorables para la ocupación y la migración».
La excepcional preservación de miles de huesos ofrece raras perspectivas sobre ecosistemas pasados. Michael Petraglia, de la Griffith University y miembro del equipo con amplia experiencia en arqueología arabiga, describió el trabajo como «un paso más hacia la comprensión de las cuevas y ríos, de lo que contienen y de lo que nos dicen sobre la vida en los ecosistemas dinámicos de Arabia».
Esta investigación, publicada en PLOS One (DOI: 10.1371/journal.pone.0337005), proporciona el primer esquema del registro arqueológico del interior del noreste de Arabia, desafiando nociones previas sobre la vacuidad prehistórica de la región.