El cofundador de BitMEX, Arthur Hayes, argumenta que la política estadounidense, en lugar de los fundamentos de las criptomonedas, impulsará a Bitcoin a nuevas alturas. Predice una expansión monetaria agresiva bajo una administración republicana, siempre que los precios de la gasolina se mantengan estables. Este escenario, afirma Hayes, crea condiciones ideales para que prosperen activos de riesgo como Bitcoin.
Arthur Hayes, cofundador de BitMEX, ha delineado una tesis audaz en una reciente publicación de blog: la trayectoria de Bitcoin (BTC) depende más de la dinámica electoral estadounidense que de sus impulsores de mercado intrínsecos. Publicada el 6 de enero de 2026, el análisis de Hayes se centra en los incentivos que enfrenta el presidente Trump de cara a las elecciones de mitad de período de 2026 y la carrera presidencial de 2028.
En el núcleo de su argumento está la 'regla del 10%', que postula que si el precio medio nacional de la gasolina aumenta más del 10% en los tres meses previos a una elección en comparación con los niveles de enero, el control de una o más ramas del gobierno suele cambiar. Para salvaguardar las perspectivas republicanas, Hayes sugiere que Trump debe estimular vigorosamente la economía —expandiendo el crédito y el PIB nominal— mientras suprime los precios del petróleo para evitar alienar a los votantes sensibles a la inflación.
Hayes prevé un caso base en el que los precios del petróleo se moderan o caen, impulsados por expectativas de mayor influencia estadounidense sobre los suministros de petróleo venezolano. Anticipa que Trump, junto con el secretario del Tesoro Scott Bessent, perseguirá políticas fiscales expansivas reminiscentes de 2020. Los indicadores clave a monitorear incluyen el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años acercándose al 5% y picos en el índice MOVE, un medidor de la volatilidad del mercado de bonos. Hayes hace referencia al tumulto del mercado inducido por aranceles del año pasado como evidencia de cuán rápidamente las presiones políticas pueden alterar el curso.
Bitcoin, en la visión de Hayes, está posicionado de manera única en medio de estas fuerzas. A diferencia de los activos tradicionales vulnerables a las fluctuaciones de los costos energéticos, los mineros de BTC experimentan impactos uniformes, haciendo que la criptomoneda sea más sensible a inyecciones más amplias de liquidez y al debilitamiento del dólar. 'Nada detiene este tren', escribe Hayes, citando a la analista Lyn Alden, al describir un ciclo de retroalimentación de gasto deficitario, emisión del Tesoro e intervenciones del banco central.
Para 2026, Hayes revela que su firma, Maelstrom, opera con una exposición al riesgo cercana al máximo y escasas reservas de stablecoins. La estrategia implica acumular BTC mientras desplaza las inversiones hacia tokens orientados a la privacidad y protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi), que espera que destaquen en un entorno de expansión crediticia. En última instancia, Hayes concluye que las imperativas electorales priorizarán el estímulo sobre la austeridad, instando a los inversores a mantener posiciones alcistas en Bitcoin y activos de riesgo.