El próximo título de The Game Bakers, Cairn, sumerge a los jugadores en una simulación realista de escalada en el peligroso monte Kami. La protagonista Aava navega por terrenos escarpados mientras gestiona necesidades de supervivencia en medio de vistas impresionantes. El juego combina exploración, tensión y frustración ocasional en su sistema de ascenso extremidad por extremidad.
En una previa práctica, Cairn presenta un ascenso lento y estresante por el monte Kami, donde los jugadores controlan a la escaladora profesional Aava. El juego, desarrollado por The Game Bakers —conocidos por Furi y Haven—, presenta un mundo de vistas meticulosamente enmarcadas y caídas vertiginosas, renderizadas en un estilo artístico reminiscente de un cómic de Moebius. Acompañado por sonidos naturales de viento y agua, más synthpop ocasional, la experiencia enfatiza el poder de las pausas para la liberación emocional. El viaje de Aava incluye un hilo narrativo ligero, con llamadas de amigos y amantes que revelan motivaciones personales, junto con indicios de una calamidad cercana en el futuro en la montaña. La jugabilidad combina escalada con elementos de supervivencia: los jugadores examinan formaciones rocosas en busca de rutas, gestionan la resistencia con pitones limitados y mantienen la salud, el hambre, la sed y el calor. Los recursos provienen de recolectar hierbas, beber de manantiales, saquear cajas de osos o máquinas expendedoras abandonadas, y examinar cadáveres en busca de mapas e indicios. Los campamentos permiten guardar, cocinar o descansar, con opciones de dificultad ajustables para los aspectos de supervivencia. La mecánica central de escalada imita el control al estilo QWOP, moviendo extremidades individuales en posiciones contorsionadas: brazos retorcidos, piernas atascadas, a veces con el trasero en el aire. Los ascensos exitosos crean un ritmo satisfactorio, pero la selección automática de extremidades a menudo parece contraintuitiva, lo que lleva a frustración, especialmente en caminos estrechos. Existe selección manual, pero es lenta. A pesar de estos desafíos, llegar a un precipicio proporciona un triunfo que perdona irritaciones anteriores en medio de la belleza del entorno salvaje. «Es lento, estresante y sorprendentemente agotador. Pero también sé que el momento en que finalmente me arrastre hasta el precipicio cercano, todo valdrá la pena», señala la previa. Este híbrido de escalada, exploración y supervivencia captura una determinación inquebrantable frente a probabilidades imposibles.