El humo proveniente de 120 incendios forestales fuera de control en Canadá ha cruzado la frontera, provocando que algunas partes de Estados Unidos registren uno de los aires más contaminados del planeta.
La bruma ha llegado a ciudades que van desde Chicago hasta Washington, D. C. Los residentes están experimentando una reducción en la calidad del aire en plena temporada de verano.
Los incendios forestales arden a cientos de kilómetros de distancia en Canadá. Esto marca un cambio en los patrones estacionales vinculado al calentamiento global.
Las autoridades han señalado que el humo es una preocupación creciente para la salud pública en las regiones afectadas.