La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos en enero ha llevado a un bloqueo de petróleo a Cuba, causando cancelaciones de viajes canadienses debido a escasez de combustible y electricidad. El autor, un periodista cubano-canadiense, argumenta que estas interrupciones podrían beneficiar a Cuba a largo plazo al presionar por cambios en el régimen. Destaca abusos de derechos humanos y la dependencia económica del turismo controlado por el ejército.
Canadá ha sido consistentemente el principal país emisor de turistas a Cuba, atraídos por sus playas y resorts todo incluido a precios asequibles. Sin embargo, eventos recientes han complicado los viajes. En enero, Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, que ha apoyado a Cuba durante más de dos décadas. Esto resultó en un bloqueo efectivo de petróleo, afectando el suministro de combustible para aviones y la generación de electricidad en resorts e instalaciones turísticas. Muchos canadienses han visto sus vacaciones invernales interrumpidas o canceladas por completo.
Donald Trump ha añadido incertidumbre con comentarios sobre Cuba, incluyendo especulaciones sobre un 'toma de posesión amistosa' tras iniciar una guerra con Irán. Victor Vigas Alvarez, un periodista cubano-canadiense nacido fuera de la isla cuyos padres desertaron en 2001, describe Cuba como un símbolo de decadencia bajo el régimen del Partido Comunista. Menciona apagones frecuentes, brotes de dengue y chikungunya, y escasez de necesidades básicas.
El contexto histórico incluye la revolución de 1959 que derrocó a Fulgencio Batista, respaldado por EE.UU., seguida de abusos a los derechos humanos. Tras protestas nacionales en 2021, más de 1.500 cubanos, incluidos periodistas y menores, fueron detenidos como prisioneros políticos; cientos permanecen en jail. Desde entonces, entre 1 y 2 millones de cubanos han huido, representando hasta el 18% de la población.
El turismo, que representaba el 10% del PIB cubano antes de la pandemia y sostenía más de medio millón de empleos, beneficia principalmente a GAESA, una corporación controlada por el ejército. Como dijo la activista cubano-canadiense Kirenia Carbonell tras el colapso de la red eléctrica en 2024: 'La libertad no cabe en una maleta'. Alvarez sugiere que, si el bloqueo de Trump es el punto de inflexión para el régimen, muchos cubanos lo apoyarían, priorizando el cambio sobre su origen.
Comentarios de lectores refuerzan esta visión, describiendo la miseria cotidiana en Cuba y la ignorancia de algunos turistas sobre las realidades, incluyendo la explotación en resorts. Alvarez concluye expresando esperanza por un Cuba donde sus ciudadanos prosperen sin necesidad de emigrar, posiblemente requiriendo que Canadá reconsidere los viajes.