Cuba enfrenta una grave escasez de combustible de aviación en sus principales aeropuertos, lo que ha llevado a varias aerolíneas internacionales a suspender vuelos hacia la isla desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo. La crisis, agravada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, afecta especialmente rutas desde Europa y Canadá, aunque aerolíneas mexicanas como Aeroméxico y Viva Aerobús mantienen sus operaciones reabasteciéndose en México.
El gobierno cubano notificó a las aerolíneas internacionales que no dispondrá de combustible de aviación (Jet A1) en sus aeropuertos principales del 10 de febrero al 11 de marzo, debido a la crisis energética intensificada por el bloqueo petrolero estadounidense. Esta situación ha forzado suspensiones de vuelos por parte de Air Canada, algunas aerolíneas rusas y United Airlines, que planean vuelos especiales para repatriar a unos 3,000 pasajeros varados.
Air Canada, la mayor aerolínea canadiense, suspendió sus servicios a Cuba a partir del lunes, tras el anuncio oficial. El turismo canadiense es crucial para la economía cubana, y esta interrupción podría dañar duraderamente la industria, que ya concentra visitantes en menos hoteles durante la temporada alta. Otras aerolíneas como Air Transat y WestJet/Sunwing pretenden continuar operaciones según lo planeado.
En México, Aeroméxico mantiene su ruta diaria entre la Ciudad de México y La Habana, informando que actualizará cualquier cambio a través de canales oficiales. Viva Aerobús, que domina el 63% del mercado aéreo México-Cuba con 271,000 pasajeros en 2025 (un aumento del 5.2%), operó normalmente su vuelo desde Cancún este lunes y recargará combustible en aeropuertos como el AIFA, Monterrey, Mérida y Cancún para vuelos de ida y vuelta.
El Sindicato de Pilotos Aviadores de México indicó que los aviones pueden aterrizar en Cuba, pero no despegar sin reabastecimiento en países cercanos, lo que elevará costos de boletos, especialmente en rutas desde Yucatán y Cancún. Los vuelos más afectados son los de Europa, sin impactos previstos aún en México. La escasez afecta todos los aeropuertos internacionales cubanos, incluyendo José Martí en La Habana y Juan Gualberto Gómez en Varadero.