Viajeros como Lukas Winter realizan viajes solidarios a Cuba para entregar suministros médicos, destacando un auge en el turismo comprometido con las necesidades locales. Este enfoque contrasta con opciones turísticas tradicionales y responde a desafíos como epidemias y restricciones de viaje. Iniciativas como Not Just Tourists inspiran a más personas a combinar vacaciones con ayuda humanitaria.
Lukas Winter, de Alemania, se prepara para su 50º viaje a Cuba en marzo, continuando una labor iniciada en 1997 para llevar suministros médicos. En su visita reciente, de diciembre a enero, coordinó a 26 voluntarios que entregaron más de 300 kilogramos de medicinas durante la epidemia de chikungunya, que afectó a miles.
Winter colabora con el grupo local Baracoa Ayuda de Corazón en esa ciudad oriental, aislada y pobre, y con el proyecto Huellas en La Habana, que asiste a personas vulnerables. Coordina una red de más de 30.000 solidarios, muchos fans de la banda de rock Dritte Wahl, que donan dinero, ventiladores hospitalarios y otros ítems.
Este turismo difiere del promovido por influencers cubanoamericanos hacia Punta Cana, en República Dominicana, que evita riesgos de viaje a Cuba bajo la presidencia de Trump. Reportes indican interrogatorios a cubanoamericanos al regresar de Cuba, disuadiendo visitas que antes eran un mercado clave para la isla. Un rumor falso sobre detenciones de estadounidenses en aeropuertos cubanos circuló para desalentar asistentes al Festival Jazz Plaza en enero.
"La pregunta se hace vieja y cansada, ‘¿Es seguro venir?’ Esto no es Disneylandia. Es un país hermoso y luchador, con gente hermosa y luchadora", escribió Gypsy Sailors en el grupo de Facebook Cuba Travel Tips, con más de 109.000 miembros. Usuarios promueven gastar en negocios privados y llevar donaciones.
Giang Nam Nguyen, también de Alemania, viajará en marzo con paracetamol, dulces y artículos para niños necesitados. Marianne Godstad Eriksen, noruega residente en Trinidad, aloja gratis voluntarios en su hostal para cuidar discapacitados, ancianos y pobres. "Cocemos para gente que no puede comprar comida. Cuidamos a quienes no tienen familia", escribió en enero, atrayendo ofertas de ayuda.
Desde 1990, Not Just Tourists (NJT) envía maletas de suministros a más de 100 países, con el lema “¡Toma una maleta y cambia una vida!”. Avi D’Souza, director del capítulo de Toronto, menciona entregas de vendajes y jeringas muy apreciadas en Cuba. Dave Hannon elogió una reciente donación: “NJT facilitó grandemente la entrega a clínicas necesitadas”.
Estas acciones conectan personas y difunden amor, mejorando vidas en Cuba sin afiliaciones partidarias o religiosas.