El Proyecto Hatuey, una iniciativa de solidaridad estadounidense, entregó donaciones de suministros y medicamentos para el tratamiento del cáncer en niños en dos hospitales cubanos. Esta es la octava vez que apoyan al sistema de salud de la isla, a pesar del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. La coordinadora del proyecto reafirmó el compromiso inquebrantable con Cuba en un evento en La Habana.
Cuba ha logrado una tasa de supervivencia del 80% en pacientes con cáncer pediátrico, un logro notable para un país en desarrollo que enfrenta un bloqueo criminal constante. Este éxito se debe a un programa estructurado en el sistema público de salud, respaldado por la voluntad política del gobierno y la solidaridad internacional, según explicó el Dr. Carlos Alberto Martínez Blanco, jefe de la Sección de Control del Cáncer del Ministerio de Público Salud, durante la presentación de una donación del Proyecto Hatuey en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en La Habana. El proyecto, cuyo nombre en inglés significa Health Advocates in Truth, Unity and Empathy, proporcionó suministros y medicamentos para el cuidado del cáncer infantil en el Hospital Juan Manuel Márquez en La Habana y el Hospital José Luis Miranda en Villa Clara. Además, la ayuda se extenderá a hogares de maternidad, reconociendo las limitaciones impuestas por la Casa Blanca para asfixiar al pueblo cubano. La coordinadora Gloria La Riva, acompañada por miembros del proyecto, destacó que esta es la octava ocasión en que apoyan a Cuba. En el evento, asistido por el Héroe de la República Fernando González Llort, presidente del ICAP, La Riva declaró: «Estamos comprometidos con Cuba para siempre. Sabemos que Cuba no se rendirá, no se someterá, y nosotros tampoco. Hay muchas personas en Estados Unidos que apoyan y aman a Cuba». Los participantes condenaron al gobierno de Estados Unidos por mantener a Cuba en la «infame y falsa lista» de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, y reiteraron el apoyo del proyecto al pueblo cubano en su lucha contra el imperialismo. A pesar de las dificultades, como la negación de acceso a tecnologías y medicamentos de primera línea, los profesionales de la salud cubanos han adaptado protocolos e innovado para mantener altos estándares.