En una ceremonia en La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel defendió la resistencia cubana ante la muerte de 32 cubanos en Caracas durante la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, el testimonio del coronel Pedro Yadín Domínguez, uno de los sobrevivientes, revela que los oficiales cubanos dormían cuando fueron atacados con bombas y drones. Esta cuenta choca con la narrativa oficial de una feroz resistencia.
El 17 de enero de 2026, el gobierno cubano organizó una ceremonia en la Tribuna Antiimperialista, frente al Malecón en La Habana, para honrar a los 32 cubanos fallecidos el 3 de enero en Caracas durante la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro. Desde el podio, Díaz-Canel insistió en que no habría negociación con Estados Unidos "sobre la base de la coerción", pero Cuba estaba dispuesta a dialogar "en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo". Describió la operación como el inicio de "una nueva era de barbarie, pillaje y neofascismo", y mencionó las "horas muy amargas" de "indignación e impotencia" vividas por el gobierno cubano.
Venezuela, aliada política y comercial de Cuba por más de dos décadas, ocupó el centro simbólico de la narrativa oficial, ahora enmarcada en sacrificio. Sin embargo, el tono marcial contrastó con el testimonio del coronel Pedro Yadín Domínguez, sobreviviente y oficial de alto rango del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En una entrevista televisiva y publicada en Granma, Yadín declaró: "Estábamos durmiendo, descansando en la madrugada". Agregó: "Apenas teníamos armas", explicando que el grupo apoyaba el detalle de seguridad de Maduro sin estar en postura de combate. Describió el ataque como "desproporcionado", ejecutado con aviones, bombas, drones y helicópteros Apache, sorprendiendo al personal mientras descansaba.
Esta versión contradice el comunicado oficial inicial, que afirmaba que los 32 cubanos "combatieron" y murieron en batalla, decretando duelo nacional. El comentarista oficial Oliver Zamora, en Mesa Redonda, exageró la resistencia, afirmando que Estados Unidos "tuvo que matar" a los cubanos con una fuerza "tremenda" que tomó horas. En redes, un usuario identificado como @Jcontre3000 criticó al coronel como "cobarde" por videos de soldados venezolanos huyendo.
Activistas como Laura Vargas y el artista Hamlet Lavastida identificaron agentes de Seguridad del Estado y figuras como el exministro Felipe Pérez Roque en la multitud. Díaz-Canel llamó a "cerrar filas" y advirtió que Cuba se defendería "ferozmente", afirmando: "Tendrían que secuestrar a millones o borrar este archipiélago del mapa". El tributo expuso tensiones entre la retórica de guerra permanente y la realidad de misiones opacas y mal explicadas.
(Fuente: 14ymedio, traducido por Havana Times)