El gobierno cubano ha denunciado enérgicamente la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, ocurrida en las primeras horas del 3 de enero de 2026, calificándola de terrorismo de Estado y acto impulsado por la sed imperial de petróleo. El presidente Miguel Díaz-Canel y otras autoridades expresaron solidaridad con el pueblo venezolano, mientras el ministro de Salud Pública confirmó la protección de los colaboradores médicos cubanos en el país. Venezuela rechazó el bombardeo a ciudades como Caracas y estados cercanos, declarando un estado de conmoción externa.
En las primeras horas del 3 de enero de 2026, Estados Unidos perpetró una agresión militar contra territorio venezolano, bombardeando localidades civiles y militares en Caracas, capital de la República, y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. El gobierno bolivariano de Venezuela rechazó, repudió y denunció esta acción ante la comunidad internacional, describiéndola como una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, particularmente de los artículos 1 y 2, que protegen la soberanía y prohíben el uso de la fuerza.
El presidente Nicolás Maduro ordenó la implementación de planes de defensa nacional, firmó un decreto declarando un estado de conmoción externa en todo el territorio para salvaguardar los derechos de la población y las instituciones republicanas, y dispuso el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación. Venezuela reserva su derecho a la legítima defensa conforme al artículo 51 de la Carta de la ONU y llamó a la movilización de fuerzas sociales y políticas, así como a la diplomacia de paz bolivariana para presentar quejas ante el Consejo de Seguridad de la ONU, CELAC y el Movimiento de Países No Alineados.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel denunció el ataque como terrorismo de Estado y agresión criminal contra la soberanía de una nación pacífica. El Gobierno Revolucionario, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), condenó en los términos más enérgicos esta agresión militar y reiteró el apoyo y la solidaridad con la República Bolivariana. La Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) clasificó los ataques como 'sed imperial de petróleo'. Además, el ministro de Salud Pública, Dr. José Ángel Portal Miranda, confirmó que los colaboradores de la misión médica cubana en Venezuela están protegidos y condenó el acto como una amenaza directa a la paz y la soberanía venezolana.
El objetivo de la agresión, según el comunicado venezolano, es apoderarse de los recursos estratégicos como el petróleo y minerales, en un intento de romper la independencia política del país. Venezuela, con más de 200 años de independencia, afirma que resistirá y no será colonia, invocando el espíritu de Bolívar y sus libertadores.