El gobierno chileno presentó los resultados de la Encuesta Casen 2024, que revelan una disminución de la pobreza por ingresos al 17,3%, equivalente a casi 600.000 personas menos que en 2022, gracias a una metodología más exigente. Sin embargo, los hogares más pobres dependen cada vez más de subsidios estatales, que ahora representan el 69% de sus ingresos. La pobreza extrema se sitúa en el 6,9%, mientras la multidimensional baja al 17,7%.
La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2024, divulgada este jueves en la Cineteca del Centro Cultural de La Moneda en Santiago, incorpora una metodología actualizada recomendada por una comisión asesora, eliminando el alquiler imputado y diferenciando líneas de pobreza para arrendatarios ($352.359 por persona equivalente) y no arrendatarios ($237.094), con un promedio de $268.146. Esta medición, basada en la Encuesta de Presupuestos Familiares 2021-2022, incluye una canasta básica de alimentos más saludable, reduciendo en un 50% los productos ultraprocesados, y añade dimensiones como cuidados, conectividad digital y aprendizaje educativo.
La tasa de pobreza por ingresos se ubicó en 17,3%, afectando a 3.478.364 personas, una baja del 20,5% registrado en 2022. Si se aplicara la metodología anterior, habría descendido del 6,5% al 4,9%. La pobreza extrema cayó al 6,9%, desde el 8,5% en 2022, 14,3% en 2020 y 9,2% en 2017. La ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, atribuyó esta reducción a las políticas del gobierno de Gabriel Boric: “Chile es menos pobre que hace cuatro años [...] las políticas públicas [...] han permitido recuperar una senda de crecimiento, pero que también se han centrado en seguridad social”.
No obstante, en el decil de menores ingresos, los subsidios estatales aumentaron del 27% en 2017 al 69% en 2024, mientras los ingresos autónomos cayeron del 63% al 31%, destacando la Pensión Garantizada Universal (PGU). La economista Paulina Henoch, de LyD, advirtió: “Preocupa lo que ocurre con el grupo de mayores carencias. En el primer decil se observa una caída de los ingresos del trabajo y un aumento importante de los subsidios monetarios”.
La pobreza multidimensional disminuyó del 20% al 17,7%, con 20 indicadores en cinco dimensiones ampliadas. La pobreza severa, que combina ingresos insuficientes y carencias multidimensionales, bajó del 7,8% al 6,1%. El índice de Gini se mantuvo en 0,464, sin cambio significativo desde 0,470 en 2022. La subsecretaria Paula Poblete enfatizó: “El estándar de vida [...] cambió, y el Estado debe estar a la altura”.
En una carta al director, Rodrigo Jordán, presidente de la Fundación Superación de la Pobreza, urgió acción: “Estas cifras no se distribuyen homogéneamente [...] Es fundamental que atendamos a dichas brechas”. El presidente Boric, respondiendo a críticas de la derecha, tuiteó: “Mientras la derecha insiste que Chile se cae a pedazos [...] en Chile retrocede significativamente la pobreza”.