China y Europa lanzaron este martes su primer satélite desarrollado conjuntamente para explorar el escudo magnético de la Tierra frente al viento solar. La misión, denominada SMILE, surge de un proyecto de 2015 entre la Academia China de Ciencias y la Agencia Espacial Europea.
El satélite fue diseñado para estudiar los mecanismos precisos de la defensa de la Tierra frente al viento solar. Representa una colaboración que ha continuado a pesar de desafíos como las restricciones por la pandemia y la dispersión de los equipos. La directora de ciencia de la ESA, Carole Mundell, destacó la asociación. Señaló la colaboración basada en la confianza entre los equipos de ingeniería y ciencia en Europa y China. Mundell añadió que es emocionante ver cómo el proyecto se materializa. Expresó su entusiasmo por los nuevos descubrimientos científicos que aportará SMILE, el cual se basa en la experiencia de misiones anteriores.