China ha completado una prueba de impresión 3D de metal en órbita a bordo de su prototipo de nave espacial Qingzhou, según informó el lunes la Academia China de Ciencias, lo que supone un avance en la fabricación en el espacio. Los investigadores activaron el sistema de forma remota desde tierra y la carga útil cumplió sus objetivos según lo previsto. La tecnología se considera clave para futuras misiones, ya que permitirá a los astronautas producir y reparar piezas en el espacio.
La Academia China de Ciencias anunció que se ha completado con éxito una prueba de impresión 3D de metal a bordo del prototipo de nave espacial Qingzhou. El experimento fue realizado por el Instituto de Mecánica y la Academia de Innovación para Microsatélites, ambos dependientes de la academia.
Los investigadores activaron el sistema de impresión de forma remota desde tierra, y la carga útil funcionó según lo previsto, alcanzando sus objetivos.
La impresión 3D de metal se considera una tecnología vital para futuras misiones espaciales, ya que permite a los astronautas fabricar y reparar componentes en órbita en lugar de depender de los suministros terrestres. La nave espacial Qingzhou, desarrollada por la Academia de Innovación para Microsatélites, fue lanzada el 30 de marzo a bordo de un cohete portador Lijian-2 Y1.
Tiene una masa total de 4,2 toneladas métricas, transporta una tonelada de carga útil científica y tiene una vida útil operativa en órbita de tres años. (Por Zhang Dongfang)