Mientras la tripulación estadounidense de la misión Artemis 2 completa su histórica misión de diez días en órbita lunar —la primera con humanos desde el Apolo—, China examina cada detalle en busca de lecciones técnicas que apoyen su propio alunizaje tripulado para 2030.
La misión Artemis 2 de la NASA, que despegó el miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Florida a bordo del cohete Space Launch System y la nave espacial Orion, marca el regreso de la humanidad a la órbita lunar después de más de 50 años.Con China avanzando hacia un aterrizaje en la Luna en 2030, los expertos señalan que Pekín está observando el vuelo intensamente. Quentin Parker, profesor de astrofísica en la Universidad de Hong Kong, describió que China observa a Artemis 2 «como un halcón», señalando que China y otras naciones «analizarán atentamente todo lo que puedan obtener de todas las experiencias de la tripulación y la misión Artemis».Este escrutinio ocurre en medio de una nueva carrera espacial hacia el polo sur de la Luna, donde China aspira a igualar o adelantarse a la fecha límite de aterrizaje de la NASA en 2028 a través de iniciativas como la Estación Internacional de Investigación Lunar, impulsada por los cohetes Larga Marcha y las naves espaciales Mengzhou.