La NASA ha anunciado cambios importantes en su programa Artemis, alejándose de un aterrizaje lunar para la próxima misión en favor de pasos de pruebas incrementales. Los ajustes buscan aumentar la frecuencia de lanzamientos y reducir riesgos tras recientes contratiempos. Los funcionarios esperan que esto lleve a aterrizajes lunares para 2028.
El 27 de febrero, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, reveló revisiones significativas al programa Artemis durante una conferencia de prensa. La iniciativa, destinada a retornar humanos a la Luna por primera vez desde que la era Apolo terminó en 1972, ha enfrentado retrasos repetidos. La misión Artemis II, que enviará astronautas en un recorrido alrededor de la Luna, está programada para lanzarse en los próximos meses. Sin embargo, ha enfrentado desafíos, incluidos fugas en el cohete Space Launch System (SLS) durante pruebas de combustible. El cohete fue devuelto desde la plataforma de lanzamiento para reparaciones y análisis; su último lanzamiento exitoso ocurrió en 2022. Bajo el plan actualizado, Artemis III ya no intentará un aterrizaje lunar. En cambio, se centrará en probar las capacidades de acoplamiento de la cápsula Orion con un módulo de descenso en órbita lunar y en evaluar trajes espaciales para misiones futuras. Este cambio prioriza pasos más pequeños y frecuentes para construir capacidades de manera progresiva. El funcionario de la NASA, Amit Kshatriya, explicó la razón: «Toda la secuencia de vuelos Artemis necesita representar una acumulación paso a paso de capacidades, con cada paso acercándonos más a nuestra capacidad para realizar misiones de aterrizaje». Agregó: «Cada paso necesita ser lo suficientemente grande para avanzar, pero no tan grande como para asumir riesgos innecesarios dados los aprendizajes previos». La agencia también está estandarizando la etapa superior del cohete SLS, abandonando planes para actualizaciones frecuentes. Isaacman declaró: «No vamos a convertir cada cohete en una obra de arte». Se espera que estos cambios permitan que Artemis IV, y posiblemente Artemis V, logren aterrizajes lunares en 2028, fomentando un camino más seguro y eficiente al mitigar los retrasos que han obstaculizado el programa.