Coinbase ha lanzado un comercial minimalista para el Super Bowl que imita una pantalla de karaoke al estilo de los años 80, con las letras del éxito de 1997 de los Backstreet Boys 'Everybody (Backstreet's Back)'. El anuncio busca involucrar a los espectadores en un canto colectivo para ampliar el atractivo de las criptomonedas más allá de los entusiastas tecnológicos. Los ejecutivos lo describen como un contraste deliberado con los spots pulidos del Big Game.
El enfoque de Coinbase en la publicidad del Super Bowl continúa su tradición de simplicidad. Tras un spot de 2022 que mostraba solo un código QR flotante —que generó 20 millones de visitas a la página de destino en un minuto y colapsó la app—, la compañía regresa con un anuncio de 60 segundos que evoca una configuración básica de karaoke en un bar. Animaciones básicas resaltan las letras de la canción, empezando por 'Oh my god we’re back again', sin gráficos llamativos ni celebridades. Cat Ferdon, directora de marketing de Coinbase, explicó la estrategia en una entrevista reciente: 'Al no emular ese tipo de sensación más pulida que suelen tener todos los demás anuncios del Super Bowl, Coinbase cree que su comercial captará más atención'. El anuncio busca fomentar una experiencia compartida en medio de distracciones como los teléfonos móviles. Ferdon añadió: 'Seguimos compitiendo con los teléfonos de la gente, y este anuncio sin duda hará que levanten la vista, ellos y cualquiera. Intentamos usarlo de forma efectiva como el mayor canto colectivo del mundo, para mostrar que las cripto no son solo para entendidos en tecnología, sino para cualquiera que sepa las letras'. Este estilo sin adornos evoca esfuerzos modestos previos en el Super Bowl, como el anuncio de Lifeminders.com de 2000 con texto negro sobre fondo amarillo que se autoproclamaba el 'peor comercial' o el spot de Oatly de 2021 con un ejecutivo cantando sobre la leche de avena. Joe Staples, vicepresidente creativo de Coinbase, señaló el estado relajado de la audiencia: 'De los 120 millones que ven el clásico del fútbol americano, creo que 110 millones han tomado algo. Esto es divertido y es como nuestro regalo para ese momento'. Las decisiones de diseño enfatizaron la moderación, evitando elementos típicos del karaoke como cascadas o corazones para centrar la atención en la participación. Ferdon resaltó el aspecto social: 'Sabemos que el 60% de los estadounidenses que ven el Super Bowl lo hacen en grupo... No solo compramos tiempo publicitario con este anuncio. Lo diseñamos como una experiencia compartida de alta energía para que nuestra comunidad participe junta'. Concluyó que destacar requiere romper moldes: 'Las ideas destacan. Y hacer lo que otros no hacen destaca'.