Mientras la comisión bicameral avanza en la Asistencia a Individuos en Situaciones de Crisis (AICS) y la Asistencia Médica a Indigentes y Pacientes Financieramente Incapacitados (MAIFIP), expertos vinculan estos programas al fomento de la dependencia y la corrupción en lugar de ayuda genuina.
En medio de la indignación pública por la corrupción en el control de inundaciones, la comisión bicameral continúa con la Asistencia a Individuos en Situaciones de Crisis (AICS) y la Asistencia Médica a Indigentes y Pacientes Financieramente Incapacitados (MAIFIP) como programas de ayuda. En un artículo de opinión, Raymund E. Narag, PhD, profesor asociado de la Southern Illinois University, los describe como barriles de cerdo disfrazados para ganancias electorales, no como verdaderas redes de seguridad social.
Teóricamente, basándose en la teoría de la tensión de Robert Merton, estas iniciativas ofrecen alivio temporal a quienes son afectados por inundaciones, terremotos o emergencias médicas para evitar el crimen nacido de la desesperación. En democracias maduras, medidas similares como la atención médica universal y los beneficios por desempleo sirven como inversiones en la estabilidad social.
En Filipinas, sin embargo, la implementación falla: los beneficiarios se eligen por lealtad política, no por necesidad, requiriendo conexiones y avales. Las entrevistas de Narag revelan que algunos empeñan beneficios a usureros, perdiendo la mitad con prestamistas. Los fondos a menudo van a alcohol, cigarrillos o apuestas, vistos como 'botines' de un gobierno corrupto.
Esto fomenta una cultura de dependencia y mendicidad, según la teoría del aprendizaje social, enseñando que la corrupción paga y los votos son moneda. El Congreso, implicado en estafas de barriles de cerdo, los usa para recall de nombre.
Narag insta al presidente Ferdinand Marcos Jr. a vetar los programas y redirigir fondos a instituciones profesionales libres de influencia política, asegurando que la ayuda restaure la dignidad.