El gobierno cubano ha retirado a 277 médicos de Jamaica tras no responder a una propuesta para reformar el acuerdo de cooperación médica. Jamaica lamenta la decisión y afirma que las condiciones previas violaban su legislación laboral y convenciones internacionales. La revisión surgió tras presiones de Estados Unidos sobre el programa.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Jamaica inició acercamientos con Cuba en julio del año pasado para renegociar el acuerdo que regulaba la misión médica cubana en el país caribeño. La propuesta incluía pagos directos a los doctores y la entrega de sus pasaportes, pero no recibió respuesta de La Habana, lo que llevó al retiro de los 277 profesionales de la salud.
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior de Jamaica, el gobierno está decepcionado con la postura cubana, que prefirió la retirada en lugar de aceptar términos considerados razonables. "Valoramos la contribución del personal médico, respetamos al pueblo cubano y mantenemos nuestro compromiso con la cooperación. Sin embargo, ningún programa que opere en Jamaica puede continuar bajo condiciones que contradigan la legislación jamaicana y las convenciones internacionales", enfatizó el ministerio.
La revisión del acuerdo comenzó después de que Estados Unidos declarara que las misiones médicas cubanas constituyen una forma de trabajo forzado y revocara visas a funcionarios de varios países en junio. En Jamaica, se descubrió que los doctores no portaban sus pasaportes, lo que motivó medidas inmediatas para corregirlo, en coordinación con la agencia de pasaportes e inmigración y las autoridades cubanas locales.
Respecto a los salarios, Jamaica pagaba en dólares estadounidenses a las autoridades cubanas, equivalentes a los de sus contrapartes jamaicanos, pero los médicos solo recibían pago por horas extras. No existía disposición contractual que especificara qué porción iba directamente a los doctores, lo que generó preocupaciones bajo las leyes laborales y fiscales jamaicanas.
Las discusiones llegaron al gabinete jamaicano en octubre, tras lo cual se elaboró una propuesta formal. La falta de respuesta cubana preservó un acuerdo que Jamaica no podía justificar. Esta decisión se suma a acciones similares en países como Honduras, Guatemala, Antigua y Barbuda, Dominica, Guyana y San Vicente y las Granadinas, que han modificado o cancelado acuerdos con Cuba.
La legisladora cubanoamericana María Elvira Salazar criticó el programa en redes sociales: "Las llamadas ‘misiones médicas’ no son ayuda humanitaria. Son un negocio multimillonario de trabajo forzado en el que el régimen se queda con hasta el 90% de los salarios de los doctores".