La mayoría de los jóvenes profesionales en Cuba buscan validar sus títulos académicos para emigrar, impulsados por la precaria situación económica y la falta de oportunidades. A pesar del cierre virtual de Estados Unidos, las salidas se redirigen hacia otros destinos como México y Brasil. Expertos advierten que la emigración masiva afecta todos los sectores de la sociedad cubana.
En las oficinas de Consultores y Abogados Internacionales (Conabi) en La Habana, decenas de jóvenes hacen fila cada mañana para apostillar y certificar sus títulos universitarios, un paso esencial para estudios de posgrado en el extranjero. Jennifer, una psicóloga de Cienfuegos, viajó 300 kilómetros para agilizar el proceso, que toma un mes en la capital frente a seis en su provincia. "Necesito esos papeles lo antes posible porque estoy solicitando una maestría en México", explicó.
David, un ingeniero de telecomunicaciones de Camagüey, emigró a Brasil en 2015 para una maestría y ahora vive en Chile con un doctorado, trabajando en una multinacional. El costo promedio para procedimientos académicos y migratorios ronda los 2.000 dólares, recuperables parcialmente con becas. Otras rutas, como vuelos a Guyana, cuestan hasta 1.000 dólares más gastos adicionales.
Según el Pew Research Center, el 27% de los cubanoamericanos tiene títulos universitarios, el porcentaje más alto entre latinos, gracias a migrantes post-2000. El Censo de EE.UU. reporta 2,3 millones de cubanoamericanos antes de la pandemia, más 850.000 entre fines de 2021 y enero de 2025, mayoritariamente jóvenes graduados. Una estrategia común era aplicar a programas en México para visas temporales y luego cruzar a EE.UU., pero el cierre ordenado por Trump en su política de "máxima presión" ha redirigido flujos.
Jennifer, con su salario como psicóloga y mesera, apenas cubre gastos con su pareja, un ingeniero reconvertido en taxista. "Aplicar a una beca y salir es más barato que comprar una casa o iniciar un negocio", razonó. En mayo de 2025, Antonio Aja, director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, alertó en una reunión con el primer ministro Manuel Marrero: "La disminución poblacional afecta todas las esferas de la sociedad y la economía".
Los jubilados enfrentan pensiones nominalmente más altas post-reforma de 2021 (Tarea Ordenamiento), pero con valor real menor: la mínima pasó de equivaler a 11,50 dólares en 2019 a 6 dólares hoy, comprando menos alimentos. Joaquín, un mecánico retirado de Camagüey, depende de remesas de sus hijos en EE.UU. Además, prohibiciones a profesiones privadas como arquitectura frustran a expertos como Edilberto Díaz, quien describió sus aspiraciones como "un sueño destrozado".