En Cuba, los trabajadores estatales, que representan dos tercios de la fuerza laboral, enfrentan enormes dificultades para sobrevivir con salarios equivalentes a 10 o 15 dólares al mes, mientras la inflación hace que los precios de los alimentos suban constantemente. Muchos abandonan sus empleos públicos por opciones privadas o informales que ofrecen mejores ingresos, como ilustra el caso de una exenfermera en Camagüey. La situación se agrava por el estancamiento salarial y el reciente bloqueo de petróleo ordenado por el presidente Donald Trump.
Los salarios estatales en Cuba promedian 6.685 pesos (13 dólares) en el sector presupuestado y 7.590 pesos en empresas estatales para 2025, con un salario mínimo de 2.100 pesos (4 dólares) desde 2021. Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), los salarios subieron solo un 2,8% en 2025, comparado con un aumento del 18% en el costo de la canasta básica alimentaria en 2024, y cifras presumiblemente mayores para 2025. Para dos personas, los alimentos esenciales costaron 24.351 pesos al mes en 2024, casi cuatro veces el salario promedio estatal.
En Camagüey, Yunaika, exenfermera pediátrica, dejó su empleo en 2024 para vender ropa enviada desde México, ganando hasta 7.000 pesos (14 dólares) en un buen día, en lugar de los mismos en un mes completo. 'A veces debía tanto que ni siquiera notaba cuando me pagaban', explicó. Muchos colegas suyos optaron por trabajos privados o emigraron, ya que los empleos estatales no cubren las necesidades básicas.
Los padres como Yunaika contribuyen con 200-300 pesos (0,50 dólares) mensuales para reparaciones escolares, como cerraduras y luces, ya que el gobierno dejó de asumir estos costos. Un cuidador ganaba 2.900 pesos (menos de 6 dólares) y renunció, y no hay portera debido a los bajos sueldos. Maestras ganan más de 5.000 pesos (10 dólares), y algunos padres dan regalos para retenerlas.
En el sector privado, los salarios para trabajos de baja calificación rara vez superan 1.500 pesos (3 dólares) por jornadas de 12 horas o más, y el nuevo Código Laboral permite hasta 13 horas diarias. La Encuesta Nacional de Empleo de julio de 2025 indica que solo el 49,1% de los cubanos en edad laboral están empleados, 10 puntos por debajo del promedio latinoamericano, con una fuerza laboral envejecida de edad promedio 44 años.
Eduardo, operador de grúa en una fábrica de cemento en Nuevitas, ganaba 30.000-35.000 pesos mensuales hasta que el bloqueo de petróleo detuvo el proyecto. Extrañaba los beneficios laborales cancelados antes de la pandemia, como paquetes de alimentos y viviendas. 'En un país como Cuba, con escasez constante y precios en alza, es mejor tener el producto que el dinero', lamentó. Remesas de 200 dólares equivalen a más de 100.000 pesos, permitiendo vivir sin empleo formal, y el acceso a internet ha impulsado trabajos digitales, especialmente entre mujeres.