En el Banco Popular de Ahorro de San José de las Lajas, las jornadas de pago de pensiones mensuales generan colas interminables y tensiones entre los clientes. Retirados priorizados saturan los servicios, dejando sin atención a otros usuarios que temen quedarse sin efectivo. El temor a cortes de electricidad y falta de dinero domina la escena diaria.
A las siete de la mañana ya se forma la cola frente al Banco Popular de Ahorro de San José de las Lajas, capital de la provincia de Mayabeque, al este de La Habana. Retirados con pensiones de apenas más de 6 dólares estadounidenses acuden en masa, convirtiendo el banco en un caos donde una sola fila atiende todos los trámites.
Mayra, una cliente, explicó: “El primer problema es que es la misma cola para todos los procedimientos y, como era de esperar, los pensionados son la mayoría. No tengo más remedio que volver después”. Una trabajadora de la Empresa de Comercio agregó que solo puede retirar 1.000 pesos al día (menos de 2 dólares), pero el dinero se destina primero a las pensiones, obligándola a comprar mediante Transfermóvil con recargos del 10 o 20%.
Mario, profesor de contabilidad, criticó: “Solo hay dos cajeros trabajando... concentrar el trabajo en una sola área va contra toda lógica”. Yesenia esperó una hora y media por un préstamo, pero solo un oficial comercial atendía. El banco cierra al mediodía, dejando a muchos sin servicio.
La incertidumbre por cortes de luz y agotamiento de fondos genera frustración. Retirados regresan día tras día, priorizando su sustento básico.