Con el agravamiento de la crisis energética en Cuba, la empresa de telecomunicaciones Etecsa ha implementado un racionamiento por franjas horarias para los servicios de internet y teléfono en toda la isla. Residentes de varias provincias reportan interrupciones frecuentes que limitan su capacidad de comunicación. Las autoridades atribuyen los problemas a escasez de combustible y fallos en la infraestructura.
La crisis energética en Cuba ha extendido sus efectos a las telecomunicaciones, dejando a millones de personas con acceso limitado a internet y telefonía. En Villa Clara, Xiomara expresó su frustración: “No tenemos transporte para ver a nuestros familiares, y ahora ni siquiera podemos saber cómo están”. Esta situación se repite en múltiples regiones, donde Etecsa, la única compañía de telecomunicaciones del país, ha establecido horarios específicos para el servicio debido a las interrupciones eléctricas.
El 2 de marzo de 2026, una avería en un generador de la planta telefónica de Cárdenas provocó una interrupción total en esa localidad de Matanzas. Cuatro días después, el periódico estatal Girón informó de una restauración parcial. Gustavo Montesinos Reyes, director de Etecsa en Matanzas, explicó que se utilizó un banco de baterías con duración limitada, seguido de un generador trasladado de otra institución con autorización provincial. Las afectaciones se extendieron a Perico, Colón, Los Arabos y Calimete. Para mitigar futuras interrupciones, se estableció un esquema operativo para generadores en los municipios, condicionado a la disponibilidad de combustible, operando seis horas diarias: de 8 a 10 de la mañana, de 1 a 3 de la tarde y de 7 a 9 de la noche.
En Fomento, Sancti Spíritus, la conectividad se concentra en tres bloques operativos al día, obligando a las personas a planificar sus comunicaciones. En Ranchuelo, Villa Clara, el Consejo de Administración Municipal reportó ajustes temporales a los horarios de conexión. En febrero de 2026, Roberto Pérez Morales, director general de Etecsa en Villa Clara, reconoció que las bases de radio móvil, zonas wifi y teléfonos fijos se ven afectados por los apagones. Indicó que la provincia carece de combustible suficiente para los generadores de respaldo y que la mayoría de las baterías de apoyo han colapsado. Además, los investimentos de Etecsa para 2026 serán mínimos, según comentó a la estación de radio CMHW.
En Viñales, Pinar del Río, las interrupciones digitales se prolongan durante la noche y parte de la tarde, mientras que en Cruces, Cienfuegos, los usuarios reportan cortes en el servicio telefónico y datos móviles por varias horas consecutivas. La Asamblea Municipal del Poder Popular en Pinar del Río mencionó la instalación de paneles solares en gabinetes telefónicos para garantizar el funcionamiento de líneas fijas y el internet Nauta Hogar. Sin embargo, usuarios como Mariolis Blanco criticaron la gestión: “En el barrio Capo, la luz ni siquiera se ha ido del todo y ya estamos desconectados de la comunicación”. María Lugo, de Pinar del Río, señaló que en Guane solo hay conexión cuando hay electricidad, menos de tres horas al día.
Otro usuario comentó sobre el barrio Diez de Octubre: un ciudadano donó cuatro paneles, de los cuales solo se instalaron tres, y Etecsa no ha proporcionado las baterías necesarias. El 15 de diciembre de 2025, Lidia Esther Hidalgo, vicepresidenta comercial de Etecsa, reportó que más de un tercio de los clientes de Nauta Hogar no utilizan todas las horas contratadas. En redes sociales, se cuestiona qué se ha hecho con los fondos recaudados tras el aumento de precios, destinados supuestamente a mejorar la infraestructura.