El Sistema Eléctrico Nacional cubano colapsó el lunes por la tarde, dejando a La Habana sumida en la oscuridad y la parálisis. Yoani Sánchez describe una ciudad con oficinas cerradas, triciclos eléctricos sin batería y acceso limitado a internet el martes por la mañana. Los residentes muestran frustración ante la falta prolongada de luz.
La Habana amaneció el martes 17 de marzo de 2026 paralizada tras el colapso del Sistema Eléctrico Nacional ocurrido el lunes por la tarde, según relata Yoani Sánchez en un artículo publicado en Havana Times. La autora sale temprano y observa una ciudad que despierta cada vez más tarde: oficinas cerradas, triciclos eléctricos sin energía y conexión a internet reducida a susurros en esquinas céntricas o alturas elevadas. La oscuridad nocturna es profunda, pero revela contrastes: edificios con lámparas recargables, generadores que zumban y emiten olor a combustible, o paneles solares enviados por familiares en el extranjero iluminan algunos hogares, como el del piso 15 de un edificio, mientras un inmueble de 12 pisos permanece oscuro, habitado por trabajadores de menor privilegio histórico.