Abel Tablada, arquitecto y profesor titular en la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE), ha sido removido de sus funciones docentes debido a sus opiniones políticas, según se conoció a través de redes sociales. Estudiantes y colegas han protestado contra esta decisión, destacando su brillantez profesional. Recientemente, el profesor Roberto Viñas también fue expulsado del Instituto Superior de Arte (ISA) por razones similares.
La noticia sobre la remoción de Abel Tablada de la CUJAE se difundió por redes sociales, generando protestas de estudiantes, colegas y lectores de sus textos. Tablada es reconocido como un profesional brillante y decente que cuestiona aspectos de la sociedad cubana en sus escritos. Esta acción se enmarca en una historia de despidos y expulsiones en universidades cubanas por dogmatismo, que data de décadas atrás, incluyendo razones religiosas, preferencias sexuales no heteronormativas o desacuerdos políticos.
Recientemente, el dramaturgo y profesor Roberto Viñas fue expulsado del ISA por sus opiniones políticas. El autor del artículo, Darío Alejandro Escobar, de Joven Cuba, se pregunta si estos casos indican un retorno a una etapa más represiva en las libertades civiles de la nación. Escobar comparte sus experiencias personales: casi expulsado de la universidad durante sus estudios de Periodismo, y removido de revistas como Somos Jóvenes y El Caimán Barbudo por órdenes de organismos políticos.
A pesar del apoyo de estudiantes y la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), que demandan la reinstauración de Tablada, Escobar enfatiza la necesidad de unidad, tolerancia y diálogo en Cuba, especialmente en un momento de crisis. Argumenta que expulsar a intelectuales críticos perjudica al país, ya que Cuba requiere pluralidad de voces honestas para prosperar. El artículo concluye esperando que las instituciones corrijan estas decisiones o que los afectados continúen contribuyendo fuera del aula.