Las nuevas biotecnologías aumentan los riesgos de mal uso de agentes biológicos, impulsando llamadas a una mayor bioseguridad en India. La geografía del país y su gran población lo exponen a amenazas biológicas transfronterizas. Aunque existen marcos, requieren unificación y actualizaciones para abordar peligros emergentes.
La bioseguridad abarca prácticas y sistemas diseñados para prevenir el uso intencional indebido de agentes biológicos, toxinas o tecnologías. Incluye la protección de laboratorios que manejan patógenos peligrosos y la detección de brotes intencionales. El concepto se extiende más allá de la salud humana a los sectores agrícola y animal. La bioseguridad difiere de la bioseguridad, que se centra en prevenir liberaciones accidentales de patógenos.
La Convención sobre Armas Biológicas surgió en 1975 tras casos de desarrollo de bioweapons. Como el primer tratado que prohíbe el uso y desarrollo de armas biológicas de destrucción masiva, obligó a los signatarios a destruir existencias existentes. Durante décadas, el uso de bioweapons ha permanecido limitado.
La geografía y ecología de India la hacen vulnerable a riesgos bio transfronterizos. Su dependencia agrícola y vasta población amplifican estas amenazas. Aunque no ha habido un ataque de bioseguridad confirmado, informes destacan preparativos alegados de toxina ricina –de aceite de ricino– para uso terrorista potencial. Esto ilustra el interés de actores no estatales en herramientas biológicas.
El Department of Biotechnology supervisa la gobernanza de la investigación y la seguridad de laboratorios. El National Centre for Disease Control maneja la vigilancia y respuesta a brotes. El Department of Animal Husbandry and Dairying monitorea la bioseguridad ganadera. Leyes clave incluyen la Environment (Protection) Act de 1986, que regula microorganismos peligrosos y OGMs, y la Weapons of Mass Destruction Act de 2005, que penaliza armas biológicas. Las normas de bioseguridad datan de 1989, con directrices de 2017 para investigación de ADN recombinante.
India participa en la Convención sobre Armas Biológicas y el Australia Group. A pesar de múltiples agencias que abordan riesgos bio, un marco nacional unificado de bioseguridad aún se está desarrollando. Las políticas deben actualizarse para igualar amenazas bio emergentes. India ocupa el puesto 66 en el Global Health Security Index, con puntuaciones mejoradas en detección pero capacidades de respuesta en declive.
La Estrategia Nacional de Biodefensa de EE.UU. (2022-2028) integra salud, defensa y supervisión biotech. El Marco de Seguridad Sanitaria de la UE (2022) y la Ley de Bioseguridad de China (2021) tratan la biotecnología como seguridad nacional. La Ley de Australia de 2015 y la estrategia del Reino Unido de 2023 enfatizan enfoques unificados. La bioseguridad inadecuada pone en peligro a miles de millones. Un marco nacional coordinado podría identificar brechas y adoptar tecnologías como la forense microbiana.
Shambhavi Naik es presidenta de la Política de Salud y Ciencias de la Vida de la Takshashila Institution.