Científicos de la Universidad Flinders han desarrollado la primera base de datos que rastrea microbios beneficiosos y compuestos naturales que apoyan la salud humana. La 'Database of Salutogenic Potential' destaca cómo la exposición a microbiomas ambientales diversos puede aumentar la fuerza inmunológica y reducir el estrés. Este trabajo desafía el enfoque tradicional en patógenos y promueve una visión equilibrada de la biodiversidad microbiana.
Los microbios suelen verse como enemigos, pero un nuevo estudio de la Universidad Flinders subraya su papel en mantener a las personas sanas. Dirigido por el ecólogo microbiano Dr. Jake Robinson, los investigadores publicaron sus hallazgos en Microbial Biotechnology, introduciendo la 'Database of Salutogenic Potential'—una herramienta de acceso abierto que compila datos sobre microbios y compuestos bioquímicos vinculados a efectos positivos en la salud.
La base de datos cataloga 124 taxa microbianos y 14 compuestos, derivados de fuentes como bacterias del suelo y fitoncidas de plantas. Estos elementos se asocian con beneficios como la regulación inmunológica, la reducción del estrés, la supresión de enfermedades y una mejoría en el metabolismo. «La evidencia emergente muestra que la exposición a microbiomas ambientales diversos y productos bioquímicos naturales también promueve la salud y la resiliencia», explicó el Dr. Robinson. Enfatizó el cambio de una perspectiva centrada en patógenos: «En lugar de ver la biodiversidad como algo que debe eliminarse, los enfoques contemporáneos reconocen el papel vital de los ecosistemas diversos en la creación de entornos salutogénicos, o promotores de la salud».
Durante más de un siglo, los microbios se han estudiado principalmente como amenazas, un enfoque que ha salvado vidas pero ha pasado por alto sus roles de apoyo. Los investigadores buscan reequilibrar esta narrativa. «Al consolidar estos datos, buscamos reequilibrar la historia de los microbios—destacando no solo lo que nos enferma, sino también lo que nos mantiene bien. Después de todo, la salud no es meramente la ausencia de enfermedad», dijo el Dr. Robinson.
Las implicaciones se extienden a aplicaciones prácticas, incluyendo la planificación urbana para ciudades más saludables y patios escolares, así como la restauración de ecosistemas. La base de datos está diseñada para expandirse más allá de la salud humana hacia marcos más amplios de 'One Health'. En trabajos relacionados, el equipo del Dr. Robinson encontró que los suelos urbanos albergan más patógenos, como un aumento de varios pliegues en Klebsiella pneumoniae en comparación con los suelos forestales, subrayando la necesidad de entornos ricos en microbios.
Financiado por organizaciones como el Programa Nacional de Ciencias Ambientales de Australia y la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, este prototipo invita a más contribuciones de científicos y comunidades para construir un recurso integral para el bienestar ambiental y humano.