Los investigadores han descubierto una firma única del microbioma oral en personas con obesidad, que podría ofrecer estrategias de detección y prevención temprana. El hallazgo, basado en muestras de saliva de adultos emiratíes, destaca diferencias en bacterias y vías metabólicas asociadas con la disfunción metabólica. Sin embargo, los científicos advierten que la causalidad de la relación sigue sin aclararse.
Un equipo liderado por Aashish Jha en New York University Abu Dhabi analizó saliva de 628 adultos emiratíes, incluidos 97 con obesidad y 95 controles de peso saludable emparejados por edad, sexo, estilo de vida, salud oral y hábitos de cepillado. El estudio, publicado en Cell Reports, reveló que las personas con obesidad albergan niveles elevados de bacterias promotoras de inflamación como Streptococcus parasanguinis, Actinomyces oris y Oribacterium sinus, esta última produce lactato relacionado con un metabolismo deficiente. Un análisis adicional descubrió 94 variaciones en las vías metabólicas microbianas. Aquellos con obesidad mostraron una mayor descomposición de carbohidratos y metabolismo de histidina, pero una producción reducida de vitaminas B y hemo, esenciales para el transporte de oxígeno. Metabolitos clave como lactato, derivados de histidina, colina, uridina y uracilo fueron más abundantes, correlacionándose con triglicéridos elevados, enzimas hepáticas y glucosa en sangre, marcadores de problemas metabólicos. «El microbioma oral es el segundo ecosistema microbiano más grande del cuerpo humano, por lo que decidimos estudiar si está asociado con enfermedades sistémicas», explicó Jha. Lindsey Edwards, de King's College London, señaló: «Este estudio proporciona algunas de las evidencias más claras hasta la fecha de que el microbioma oral refleja, y puede contribuir a, los cambios metabólicos asociados con la obesidad». La cavidad oral, con más de 700 especies bacterianas, puede influir en la salud sistémica a través de vasos sanguíneos que podrían transportar metabolitos directamente al torrente sanguíneo, hipotetiza Jha. Investigaciones futuras examinarán la transferencia de microbios y metabolitos al intestino para aclarar si los cambios orales impulsan o resultan de la obesidad. Intervenciones potenciales incluyen geles de transferencia microbiana, prebióticos, antimicrobianos dirigidos, enjuagues equilibradores de pH y reducción de azúcares dietéticos. Incluso como un efecto, esta firma podría permitir pruebas simples de saliva para la detección temprana de obesidad.