Investigadores de la Universidad de Harvard y colaboradores en Brasil han identificado metabolitos producidos por bacterias intestinales que viajan a través de la vena porta al hígado y parecen influir en el uso de energía y la sensibilidad a la insulina en ratones. Los hallazgos, publicados en Cell Metabolism, sugieren posibles nuevas estrategias para prevenir o tratar la obesidad y la diabetes tipo 2 al dirigirse a la comunicación intestino-hígado.([sciencedaily.com](https://www.sciencedaily.com/releases/2025/12/251214100926.htm?utm_source=openai))
Un proyecto de investigación realizado en la Universidad de Harvard en Estados Unidos y apoyado por la Fundación de Amparo a la Pesquisa do Estado de São Paulo (FAPESP) de Brasil ha identificado un conjunto de metabolitos derivados del microbioma intestinal que se desplazan del intestino al hígado y luego a la circulación general, donde parecen afectar vías metabólicas clave y la sensibilidad a la insulina en ratones. El trabajo, reportado en Cell Metabolism, implicó el análisis de sangre de la vena porta hepática, que transporta sangre del intestino directamente al hígado, y de sangre periférica que circula por todo el cuerpo.(sciencedaily.com)
En ratones C57BL/6J sanos y resistentes a la obesidad, el equipo detectó 111 metabolitos enriquecidos en sangre porta y 74 enriquecidos en sangre periférica. Cuando ratones genéticamente propensos a la obesidad y la diabetes tipo 2 recibieron una dieta alta en grasas e hiperlipidémica, el número de metabolitos enriquecidos en la vena porta hepática cayó de 111 a 48, lo que indica que la dieta altera fuertemente el perfil de moléculas derivadas del intestino que llegan al hígado. Comparaciones con una cepa de ratones naturalmente resistente al síndrome metabólico (129S1/129S6) mostraron que el fondo genético también moldea qué metabolitos aparecen en la circulación porta.(sciencedaily.com)
«La vena porta hepática drena gran parte de la sangre del intestino al hígado. Por lo tanto, es el primer lugar que recibe productos del microbioma intestinal. En el hígado, pueden ser conjugados, transformados o eliminados, y luego entrar en la circulación sistémica», dijo Vitor Rosetto Muñoz, primer autor del estudio y investigador postdoctoral en la Escuela de Educación Física y Deporte de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (EEFERP-USP) en Brasil, en comentarios reportados por FAPESP. Realizó el trabajo durante una pasantía en el Joslin Diabetes Center de la Harvard Medical School bajo la supervisión de C. Ronald Kahn.(sciencedaily.com)
Para investigar vínculos causales entre el microbioma y estos compuestos circulantes, los investigadores trataron ratones propensos a obesidad y diabetes con el antibiótico vancomicina para alterar selectivamente las bacterias intestinales. Esta intervención remodeló el microbioma y cambió el equilibrio de metabolitos en sangre porta y periférica, incluyendo un aumento en metabolitos relacionados con el ciclo del ácido tricarboxílico (Krebs), como el mesaconato.(sciencedaily.com)
Experimentos de seguimiento expusieron hepatocitos aislados (células hepáticas) al mesaconato y isómeros relacionados como itaconato y citraconato. Según el artículo de Cell Metabolism, estos tratamientos mejoraron la señalización de insulina y alteraron la expresión de genes involucrados en gluconeogénesis, oxidación de ácidos grasos y lipogénesis, procesos centrales para la salud metabólica. En modelos de ratones, modular estos metabolitos se asoció con cambios en la resistencia a la insulina.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
«Esto muestra que tanto el entorno como la genética del huésped pueden interactuar de maneras complejas con el microbioma intestinal. Como resultado de estas interacciones, diferentes combinaciones de metabolitos pueden enviarse al hígado y posteriormente a la circulación periférica. Estos metabolitos probablemente juegan un papel importante en mediar las condiciones que llevan a la obesidad, diabetes y síndrome metabólico», dijo Muñoz en declaraciones publicadas por FAPESP y medios asociados.(sciencedaily.com)
El estudio añade a un cuerpo creciente de evidencia de que personas y animales con obesidad, diabetes tipo 2, intolerancia a la glucosa o resistencia a la insulina a menudo tienen microbiomas intestinales distintos en comparación con individuos metabólicamente sanos, pero identificar los productos microbianos clave ha sido desafiante. Al enfocarse en metabolitos enriquecidos específicamente en sangre porta, los autores argumentan que es posible entender mejor qué moléculas microbianas llegan primero al hígado y cómo pueden impulsar o proteger contra enfermedades metabólicas.(sciencedaily.com)
Los investigadores ahora buscan caracterizar metabolitos individuales con más detalle y mapear cómo son producidos por microbios intestinales y procesados por el huésped. Con el tiempo, sugieren, identificar metabolitos enriquecidos en la vena porta que mejoren la señalización de insulina o el manejo de lípidos en el hígado podría apuntar a nuevas terapias basadas en el microbioma o metabolitos para prevenir o manejar obesidad, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2. Los hallazgos actuales, sin embargo, se basan en modelos de ratones, y los expertos señalan que se necesitarán más estudios para determinar si los mismos mecanismos operan en humanos y cómo podrían traducirse en tratamientos clínicos.(sciencedaily.com)