Los ministros de Pesca de la UE han pactado que los barcos del Mediterráneo puedan faenar 143 días en 2026, igual que este año, a cambio de mantener medidas de sostenibilidad. El ministro español Luis Planas ha destacado la dificultad de la negociación, que partía de una propuesta inicial de solo 9,7 días. El acuerdo también fija cuotas para el Atlántico con resultados mixtos.
En la madrugada del sábado, los ministros de Pesca de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo sobre las posibilidades pesqueras para 2026 en el Atlántico y el Mediterráneo. Para la flota mediterránea, se aprobaron 143 días de faena, una cifra similar a la de 2025, que se logró tras dos días de intensas discusiones en Bruselas. "Ha sido la parte más difícil de la negociación", explicó el ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien calificó el resultado como positivo para España.
La propuesta inicial de la Comisión Europea era drástica: solo 9,7 días de pesca al año, un recorte significativo respecto a los 27 días del año anterior. España, junto con Francia e Italia, defendió una postura común para elevar la cifra, condicionándola al mantenimiento de medidas sostenibles ya en vigor, como redes con mallado de 45 o 50 milímetros en unos 600 barcos, puertas voladoras para proteger los fondos marinos, vedas y la presencia de científicos a bordo. "No habrá nuevas medidas selectivas, únicamente con las vigentes desde el año pasado se podrán alcanzar estos 143 días", aclaró Planas.
En el Atlántico, donde las cuotas se miden por volumen, los resultados son desiguales. La merluza sur se mantiene en 10.900 toneladas, una buena noticia por su valor de mercado. El rape baja un 2% a 4.293 toneladas, mientras el gallo sube un 11% a 4.375 toneladas. El jurel alcanza 29.000 toneladas, con mejoras en boquerón y anchoa. Sin embargo, hay recortes en abadejo (18%) y lenguado (9%), y una fuerte rebaja del 50% en cigala a 50 toneladas, sobre la que Planas expresó dudas científicas. Para la caballa, se pactó provisionalmente un límite del 70% en los primeros seis meses, pendiente de negociaciones con terceros países.
Un aspecto positivo post-Brexit es la cuota de 85 toneladas de besugo con el Reino Unido, beneficiando a 80 buques. Planas señaló que el comisario Virginijus Sinkevičius se comprometió a reformar el reglamento para evitar propuestas iniciales basadas en la especie más vulnerable, lo que prolonga las negociaciones.