Investigadores de la Universidad Estatal de Georgia han desarrollado un fármaco oral que impidió que un virus similar al sarampión se transmitiera entre hurones por el aire o por contacto. El tratamiento fue eficaz tanto cuando se administró antes como después de la exposición y redujo la duración de la enfermedad.
Los hallazgos, publicados en Nature Microbiology, probaron el GHP-88310 en hurones infectados con el virus del moquillo canino. Este modelo imita fielmente el sarampión en humanos. El fármaco, un inhibidor de la polimerasa viral, bloqueó tanto el contacto directo como la transmisión aérea en entornos controlados que simulaban hogares y aulas.
El autor principal, Richard Plemper, señaló que los resultados demuestran que el fármaco puede complementar la vacunación en anillo para sofocar brotes rápidamente. La primera autora, Carolin Lieber, destacó que la dosificación oral impidió por completo la propagación aérea, un resultado sin precedentes para esta clase de inhibidores.
Cuando se administró como tratamiento a animales ya infectados, el compuesto redujo los periodos de contagio y los síntomas. El sarampión ha provocado miles de infecciones, cientos de hospitalizaciones y tres muertes en Estados Unidos desde 2025, con brotes adicionales reportados en Canadá y México.
El equipo del Centro de Investigación Antiviral Traslacional está preparando ahora el GHP-88310 para ensayos clínicos formales. El trabajo recibió apoyo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.